| Responsabilidad Social de la Empresa (RSE) y el futuro |
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Una vez mas en este Boletín nos ocuparemos de la Responsabilidad Social Empresaria (RSE), y en esta oportunidad haremos una revisión lo mas exhaustiva posible acerca del concepto de RSE. La importancia que está teniendo esta temática amerita que siempre se estén revisando y volviendo perfectibles los alcances de sus practicas. De manera que desarrollaremos una serie de aspectos que envuelven a la RSE. Observaremos que implica este concepto, cuáles son los principales objetivos que persigue y cuáles son los desafíos que se le presentan en la actualidad y con vistas al futuro.
Conceptualización RSE En primera medida, cabe decir que el concepto de RSE se asienta en tres vigas maestras. En primer lugar es nodal recalcar que la RSE es una acción voluntaria, automotivada de la empresa. Esta funciona sinergizando de modo complementario la búsqueda de la rentabilidad económica de todo negocio y una mejor gestión del mismo, con una función social clave para el bienestar general; En segundo lugar, las acciones enmarcadas en la RSE hacen base en una suerte de “contratos éticos”, sociales y políticos, que la compañía lleva adelante teniendo en cuenta las singularidades propias de los lugares geográficos donde se instala. Es decir, estos contratos deben respetar y tener en cuenta las costumbres y las características culturales de la región donde operan. En tercer lugar, la gestión en RSE debe brindar a la empresa beneficios racionales y mensurables. En este sentido, un aporte que hace la RSE a la empresa es en materia de imagen hacia la sociedad y hacia sus empleados.
Objetivos RSE Las sociedades actuales son cada vez más participativas, y esta participación se ha vuelto una exigencia que las empresas han sabido escuchar. Una demanda que surgió de las entrañas de la sociedad en pos de que las empresas sean baluartes en garantizar un mundo mas ético, mejor protegido, y que albergue en su accionar una idea de un futuro mas sano. Varios años atrás -en octubre de 2001- el por entonces Ministro de Economía, Minería y Energía, Jorge Rodríguez Grossi señaló en el Seminario Internacional de RSE realizado en Santiago: “El proceso de globalización del comercio, la integración de una cada vez mayor cantidad de personas en el mundo al modelo de sociedad libre y pluralista, la consolidación del sistema democrático y el consecuente aumento de la participación de los ciudadanos en las decisiones de gobierno, han generado un nuevo estado de relaciones sociales que están impulsando a las empresas a una reformulación de sus conductas respecto de la comunidad y naciones en las que operan. En efecto, ya no se trata sólo de producir eficientemente para poder competir en los mercados y generar valor que permita la reproducción del capital, el pago de los costos de producción y la renta para los accionistas, sino también realizar estas metas en un entorno ético que exige respuestas a las cada vez más amplias exigencias del entorno ciudadano en materias medioambientales y sociales”. Es en este sentido que la responsabilidad de las empresas se asienta en 3 pilares: RESPONSABILIDAD económica; RESPONSABILIDAD ambiental; y RESPONSABILIDAD social. Constituirse en una empresa con responsabilidad social involucra un proceso que implica la construcción conciente de un nuevo modelo de negocios que integre a la RSE a su gestión como un núcleo estratégico de su crecimiento. La eficiencia y la rentabilidad deben ir acompañados de desarrollo humano y bienestar común. Asimismo, la sociedad (los consumidores) aprecia mucho el hecho de que una empresa realice prácticas responsables. De acuerdo con estudios realizados en diferentes lugares del mundo, “un 90% de consumidores está dispuesto a pagar más por un producto o servicio que destine parte de su precio a un proyecto social”.
Desafíos RSE En la actualidad se presentan diferentes desafíos que deberá afrontar la RSE; estos desafíos al mismo tiempo son oportunidades para seguir avanzando y creciendo y haciendo de esta filosofía de negocios un espacio común que albergue a todas las empresas Los riesgos que conlleva toda inversión, sumado a la incertidumbre internacional de los mercados, hace que el accionista deba tener garantías en la generación de valor. La RSE puede contemplar iniciativas a este respecto para lograr disminuir el riesgo y generar ese valor. La generación de confianza a consumidores e inversionistas es otro desafío que enfrenta la RSE. Para ello debe edificar una serie de prácticas que consoliden una imagen de responsabilidad, transparencia e integridad ética de las empresas. La asunción de compromisos empresariales con el medio ambiente y con los ciudadanos es un buen punto sobre el que la RSE debe seguir fortaleciendo sus acciones. Ejemplo de esto, es la Gran Minería chilena que llevó adelante durante años aportes sumamente importantes para la comunidad de las regiones donde opera. Y eso se vio cristalizado en beneficios para sus trabajadores, donaciones, condiciones laborales de excepción. Cabe destacar que su política de RSE ha dado resultados rentables tanto para las empresas, como para el país. |
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