| De la calidad institucional al desarrollo |
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Durante el transcurso del Coloquio de IDEA, la División Jurídica de esta entidad llevo adelante el Encuentro de Abogados de Empresa 2007 con el objetivo de analizar cuál es el aporte de los abogados al desarrollo empresario e institucional. Si bien este encuentro se realizó en noviembre pasado, nos parece por demás importante destacar algunas de sus conclusiones con el propósito de que aporten al debate en el sector minero, abrevando en términos de calidad institucional y desarrollo corporativo. La jornada contó con la organización de diversos paneles entre los que se encontraban figuras de alto nivel, entre ellos el analista político Sergio Berensztein, el director ejecutivo de Cáritas, Gabriel Castelli, Rodolfo Vigo, miembro de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Joáo Grandino Rodas, director de la Facultad de Derecho de la Universidad de Sao Paulo, Héctor A. Mairal, socio del estudio Marval, O ‘Farrell & Maizal, los diputados nacionales Patricia Vaca Narvaja y Esteban Bullrich; el presidente de Infupa, Manuel Solanet, el presidente de la Fundación Rap, Alan Clutterbuck, el constitucionalista Daniel Sabsay, socio del Estudio Sabsay Neimark; y también se hizo presente el presidente de la Corte Suprema de la Nación, Ricardo Lorenzetti. El diagnóstico brindado por estos analistas resulta sumamente rico; a continuación dejaremos algunas de las impresiones más destacadas de algunos de los participantes de esta jornada.
Calidad institucional: división de poderes, respeto a la Constitución y estado de derecho El constitucionalista Daniel Sabsay señaló que en la actualidad argentina hay un debilitamiento del principio de separación de poderes. “Estamos en una republica donde la libertad de expresión está seriamente amenazada. Creo que lo vivimos todos, el periodismo se ve permanentemente acosado por una situación en la cual, si no se repite el discurso oficial, por lo menos va a tener llamados telefónicos, el manejo de la pauta publicitaria como se quiere y el regateo al máximo de la presencia de los gobernantes, fundamentalmente del presidente y de su esposa.” Lo que la mirada crítica de Sabsay apunta es a que los tres elementos, que según él, conforman el sistema político de estado de derecho –la Constitución, el Estado de Derecho, la seguridad jurídica- deben estar presentes y funcionando siempre, porque si uno de estos elementos deja de hacerlo, la calidad institucional puede desmoronarse. Calidad institucional y desarrollo socioeconómico Manuel Solanet se explayó sobre esta relación haciendo hincapié en el uso eficiente de recursos productivos, que se halla en un claro vínculo con el aporte a nivel tecnológico, la organización empresarial, y con la organización social que permite a las empresas y a la gente lograr estándares de seguridad y protección. Uno de los puntos nodales en los que Solanet explicó su postura fue al mencionar el ejemplo de Japón, país que posee recursos escasos pero que, sin embargo, a través de una alta calidad en recursos humanos es uno de los países más desarrollados del mundo. Asimismo, mencionó que hay que reconocer los factores que permiten el crecimiento económico, pero bien cerca de ellos aquellos factores que producen mejoramiento social. De modo tal que hizo solidarios dos mundos que muchos separan: el crecimiento económico debe estar acompañado de un mayor bienestar de la sociedad. Para cerrar, marcó una muy interesante percepción sobre la calidad institucional en términos laborales: “Los países que han estado en mejores condiciones de satisfacer las necesidades de empleo y de crecimiento del salario real son aquellos que han tenido reglas laborales equilibradas. Hay más seguridad de que una empresa va a mejorar su eficiencia en el largo plazo en el rango de los salarios, cuando hay reglas laborales flexibles que le permiten aumentar la productividad, cuando hay mecanismos de negociación de salarios y condiciones de trabajo que permiten hacer confluir los del empresario y de los trabajadores de su empresa”. Sin duda que era Ricardo Lorenzetti, presidente del Corte Suprema de la Nación, una de las personalidades más esperadas de la jornada. El núcleo de su ponencia fue explicar qué se está haciendo en el Poder Judicial. Hizo mención de que se están planeando y realizando muchos cambios que apuntan hacia de la adopción de políticas de Estado cuya influencia en las instituciones y en la sociedad será grande, y que las mismas tendrán una gran participación de la sociedad. “Por eso es que asistimos frecuentemente a este tipo de reuniones, a lo largo y ancho del país, porque queremos entusiasmarlos con la idea de sumarlos a un proceso de cambio y empezar a trabajar juntos”, convocó. Finalmente, refirió a que el Poder Judicial debe comunicarse mejor con la sociedad: “es muy importante que nosotros expliquemos a la comunidad las razones por las cales se toman las decisiones”; y en ese sentido están trabajando en una política comunicacional que los acerque a la gente, y la invite a participar. La calidad institucional es uno de los espacios que un país construye para que la sociedad y todos sus actores crean y confíen en ella. No hay organización social, ni seguridad jurídica sin una buena organización institucional, ya que son las instituciones las que articulan un marco en el cual nos movemos gozando de garantías, y cumpliendo obligaciones. Lograr una buena calidad institucional es garantía de crecimiento sostenido, de reglas claras: es un modelo de sociedad en el que ganamos todos. |
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