Sociedades sin exclusión: gestión y manejo de la Responsabilidad Social PDF Imprimir Correo electrónico

Una de las novedades mas interesantes de los últimos tiempos tiene que ver con que la gestión empresarial esta haciendo que se fortalezcan muchos de los lazos sociales. Es decir que han ingresado a las empresas diversas competencias sociales que resultan de gran importancia. En este sentido, y en el marco de sociedades signadas por la exclusión social, la Responsabilidad Social va más allá del “buen comportamiento” de los empresarios y de sus trabajadores, alcanzando objetivos antes inimaginados: la calidad de vida de todas las personas de la sociedad sin exclusión.

Si sostenemos que la Responsabilidad Social es algo así como un concepto que recupera hacia el sector empresarial un espesor ético, entonces de lo que estamos hablando es de un sujeto social más. En otras palabras, la Responsabilidad Social no es una mera estrategia de una compañía por “ser bien vista”, sino la manifestación mas genuina de un interés –interno- de los valores cívicos de quienes la dirigen y habitan.

Si la percepción de la sociedad es que la empresa quiere conquistar mercado a base de mensajes sensibleros y pseudo-comprometidos, se esta comunicando mal la RSE. Y decimos esto porque la Responsabilidad Social es mucho mas que un interés por ocupar terrenos del mercado, es una convicción. En este sentido, la ética que sostiene la RSE es un modo de autorregulación institucional asentada sobre el dialogo, y el respeto por el otro. Responsabilidad social es pensar en cadenas de colaboración colectivas, edificación de intereses comunes, construcción de normas de cooperación y conducta consensuadas. Si se tiene la idea que el mercado es un espacio de expresión de los intereses mas caníbales es porque se esta posando una mirada antigua sobre un tema nuevo.

En el mercado hay más interdependencia que competitividad. Hoy, la red de cooperación que constituye al mercado fagocita las visiones vetustas que lo describen como un terreno plagado de individualismo extremo. Es la cooperación la que establece ordenamiento y fija terrenos para la competencia. Esta es la parte en que la Responsabilidad Social implica gestión de conflictos y construcción de armonía. Claro que esto no es un tema fácil, ni que requiere de posturas románticas; implica trabajo y muchísimo esfuerzo en cambiar mentes y sensibilidades.

Si nos damos cuenta que en la historia ha habido muchísimas empresas que derivaron fondos que viajaban por el mundo para ayudar a comunidades, o bien hay empresas que permiten que su personal consagre parte de su tiempo de trabajo al servicio de causas sociales o ambientales, es porque podemos comenzar a mirar las cosas con otros ojos. Es decir, muchas empresas han constituido fundaciones que con fondos propios –o no- tienen como horizonte impactar positivamente en el tejido social.

No obstante, esta claro que las ayudas son más efectivas cuando poseen continuidad en el tiempo y cuando apunta a todos los sectores necesitados. Es decir, se requiere una estrategia de responsabilidad social empresarial a nivel casi universal que se halle alineada con los valores y políticas éticas de la organización.

El compromiso de los empresarios por el bienestar de las personas y por la justicia social es una tendencia que en los últimos años se ha volcado al mundo masivo. Es allí donde las empresas se convierten, tal como señalábamos, en un sujeto social que hacen un aporte central para el crecimiento de una nación. Si se tiene una idea de nación de todos y para todos, se necesita de agentes sociales responsables. Estado, empresas y sociedad civil como un entramado indisociable hacia el bienestar. Las empresas logran hoy día un nivel alto de identificación con los valores ciudadanos.

Calidad y cantidad

Si algo que esta bien claro de la idea de Responsabilidad Social es que fomenta y que viabiliza la integridad de las personas. Así como también recompone espacios de cooperación, y para ello se requiere un sistema de gestión, desde donde se busca que la empresa centraliza y de coherencia a todas sus interacciones.

No es la empresa una trama fácil de manejar. Más bien hay que pensar que las empresas actuales constituyen un sistema complejo de interacciones, en el que cada relación da lugar a una cantidad innumera de efectos, que a su vez ingresan en un terreno de retroalimentación. Asimismo en sociedades altamente mediatizadas, esto da lugar a una pluralidad de significaciones en las que ingresan hábitos, culturas y demás particularismos sociales.

Es por ello que la Responsabilidad Social responde a esta labilidad del sistema de relaciones que es una empresa sin imponer una normativa definitiva y cerrada, mas bien trata de abrir el haz de remisiones y comprender que el tejido frágil que es una empresa –hacia dentro- y que es la sociedad –hacia fuera- merece una postura que se recomponga todo el tiempo frente a las exigencias puntuales.

El concepto de Responsabilidad Social permitió identificar a las diversas compañías como agentes éticos, sujetos activos con responsabilidad hacia lo que producen y hacia lo van a producir. La conformación de una cantidad de valores y actitudes comunes encolumnados tras una misión es menester que sea recepcionada de modo legítimo por la sociedad. Es decir, que la solidaridad y la ética se erijan como los núcleos duro de las acciones.

Que las empresas estén convencidas que pueden aportar al desarrollo humano a través de la competencia sana, la colaboración es parte de un entendimiento integral de que sus objetivos primordiales estén sujetos a fines sociales. La idea que una empresa puede ser concebida como un ciudadano corporativo le otorga a la empresa un espesor social, en el que la pueda conformar marcos de solidaridad tanto en el plano interno y externo. En este sentido es donde se comprende que el éxito de la empresa también es un éxito de la vida y del bienestar de todos los actores sociales.

 

 

 
Asóciese al Desarrollo de la Minería Sustentable

Notas Recomendadas

San Juan: Gualcamayo permitió inaugurar...

  El 25 de junio pasado, día del 260º aniversario de la Fundación de Jáchal, y con la participación de autoridades municipales, el gobernador de la provincia y el presidente y vicepresidente de Minas Argentinas S.A., Hernán Vera y Mario Hernández, se...
Leer más...
 

La "información seria" favorece a la min...

  Se dice que estamos en la Era de la Información, es decir que habitamos un mundo donde la información es un valor muy preciado. Pero vale decir, que sólo “vale” la buena información, el resto es materia de desecho, fútil y...
Leer más...
 

Un nuevo debate: Participación del Estad...

  La democracia es un sistema político pero también un ordenamiento cívico, y un modo de pensar todo nuestro quehacer cotidiano. En tanto que garantiza el pluralismo, la democracia extiende su territorio a todos los confines de nuestra vida. Por lo tanto...
Leer más...
 

La Alumbrera, una compañía que fomenta e...

  La Alumbrera tal vez sea una de las minas más importantes del país. No sólo por la actividad que lleva a cabo por el nada despreciable –más aún mas que apreciable- plazo de 15 años, sino también el empleo que genera...
Leer más...
 

COMINARSA: una empresa minera nacional

  El incremento de las inversiones en exploración de reservas mineras y el aumento de la producción y las exportaciones sectoriales de productos minerales y derivados constituyeron factores fundamentales que contribuyeron a que el proyecto de crear la Compañía Minera Argentina S.A....
Leer más...
 

Medioambiente, relaciones con la comunid...

  La primera reunión de la Organización Federal de Estado Mineros (OFEMI) se llevó a cabo en la Casa de Jujuy y fue presidida por el Secretario de Minería del Ministerio de Planificación Federal, Jorge Mayoral, con el objetivo de establecer pautas...
Leer más...