| De la Gran Minería al gran Trabajo |
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El trabajo es, sin duda, una de las dimensiones más importantes en la vida del hombre. Y decimos dimensiones porque el trabajo no es una actividad mas, sino quizá la mas importante, dado que abriga la realización del hombre en su completud no sólo en el plano material sino también en el espiritual. En este sentido, cuando en este Boletín referimos a la creación de trabajo por parte de las empresas mineras en zonas marginadas y olvidadas, estamos marcando un aspecto tan significativo que podemos resumir en la siguiente frase: el trabajo es un fin en sí mismo. En esa medida cuando hablamos de generación de trabajo estamos hablando de sustentabilidad humana. Claro está que el trabajo además de ser digno debe tener una gran cantidad de previsiones en su interior. En esta nota bucearemos en diferentes datos sobre Gran Minería en Chile con el foco puesto en cómo el trabajo es concebido por la actividad, qué beneficios aporta y por qué la minería es vital para el crecimiento sustentable de un país.
Trabajo infantil Para empezar podemos hacer referencia a un punto fundamental: la protección a la infancia. Y destacar que en la Gran Minería no existe trabajo infantil. En este sentido cumple de modo irrestricto a las normas sobre trabajo infantil de la OIT En cuanto a los menores de edad, cabe señalar que en Chile representan el 0,3% del total de la fuerza laboral a nivel nacional. Si se toma en cuenta la legislación chilena, el trabajo de menores puede iniciarse desde los 14 años y comprende hasta los jóvenes de 18 años, si bien es importante destacar que tiene una condición sine qua non, la autorización de los padres u otros parientes y/o juez de menores. En un cálculo relativamente exacto se podría decir que son 10.410 los menores que trabajarían bajo contrato en las empresas formales del país, pero ninguno de ellos trabajaría en la Gran Minería, tampoco en empresas contratistas, ya que también operan con idénticos estándares.
Estabilidad laboral Uno de los principales valores que ostenta la Gran Minería es la estabilidad en el empleo, que es un aspecto de gran importancia, y otro de los palmares es la cantidad de oportunidades que brinda para el crecimiento de los jóvenes. En el mismo sentido, la rotación laboral en el sector ha experimentado una gran tendencia hacia la estabilización en los últimos años. Esto marca que los trabajadores no desean renunciar y pasar de una empresa a otra, al tiempo que las empresas están brindando ofertas de trabajos permanentes y con una buena proyección en el tiempo. Eso también es sustentabilidad. Un tema conexo a este es que si se establece un paralelo entre la tasa de desocupación de las regiones mineras con el resto de país, se vislumbra que se mantiene en una proporción mucho más baja en los últimos 10 años.
La familia unida La defensa de la estabilidad de otro pilar de nuestra sociedad, la familia, también es un valor que defiende la minería. Según datos extraídos de un informe realizado en Chile, el 84% de los trabajadores de la Gran Minería es casado, contra un 14% que es soltero. De acuerdo con la interpretación de las consultoras de Recursos Humanos, el aumento del personal soltero está asociado a la integración de nuevos trabajadores. No obstante, es harto elocuente que el entorno laboral y social minero crea condiciones para la estabilidad familiar. Como se observa en el cuadro anterior, la gran mayoría de los trabajadores de la Gran Minería están casados y el aumento del personal soltero está asociado a la integración de nuevos trabajadores. En la minería hay un entorno laboral y social que favorece la estabilidad de la familia y la cohesión social. En ostensible sintonía con lo aludido, según señala el informe “El Trabajo y la Protección Social en Chile 2000–2002” del Ministerio del Trabajo y Previsión Social “para transformarse en un país desarrollado, Chile tiene que mantenerse en la senda del crecimiento económico; sin embargo para acceder a esa categoría no basta sólo con crecer, sino que hay que hacerlo generando cohesión en torno al proyecto país. Ello implica producir respetando la dignidad de la gente, con remuneraciones adecuadas, en ambientes laborales seguros, con horarios de trabajo que aseguren espacios para la vida familiar y el desarrollo personal; con protección ante contingencias como la enfermedad, el desempleo y la vejez; con oportunidades para seguir aprendiendo a lo largo de la vida. Es lo que nos merecemos y para eso estamos trabajando.”
El rol de la mujer Sin duda, el rol de la mujer es uno de los temas sobre los que mas se ha progresado en la sociedad actual, –recordemos que tanto Chile como Argentina tienen mujeres presidentas en la actualidad-, pero que sin embargo siempre requiere ser discutido y revisado porque siguen perennes retahílas de un pasado androcéntrico. En rigor, en Chile las mujeres conforman hoy más de un tercio de su fuerza laboral. Es valido señalar que en la Gran Minería, han transcurrido muchos años de predominio masculino, pero no es menos cierto que se ha avanzado hacia una realidad diferente: en la actualidad las mujeres realizan diversos tipos de labores a niveles ejecutivos, profesionales, administrativos y de operaciones. Los números no dejan mentir: según el Consejo Minero, en el año 2000 eran 1403 las mujeres en la dotación propia de empresas socias, ya para el año 2002 pasaron a ser 1535. En Chile se está aplicando una política antidiscriminatoria hacia las mujeres trabajadoras, que de hecho se apoya en el fomento, el apoyo y un amplio abanico de oportunidades de logro y desarrollo.
A modo de cierre Con todo lo dicho, y para esbozar una suerte de conclusión podemos argüir dos criterios que resume buena parte de lo expresado: una actividad que genera trabajo sustentable, que cuida la cohesión social y la familia, que respeta los derechos de los trabajadores –sean hombres, mujeres o jóvenes- es una actividad sustentable a nivel social. Pero también ha de ser productiva. Y es en es punto donde la Gran Minería conecta ambos criterios, ya que sostiene y proyecta la sociedad con sus valores y al mismo tiempo le ofrece beneficios a todos los actores involucrados para su progreso. Incluye económica y socialmente a todos: como trabajadores y como ciudadanos. Al tiempo que las compañías mineras han buscado aumentar su competitividad y reducir sus costos, de modo que absorbieron grandes avances tecnológicos en sus procesos de extracción y obtención de mineral para ganar en productividad, también fueron modernizando su gestión en el nivel de los recursos humanos, a través de un mayor nivel de educación, desarrollo de competencias y capacitación de sus trabajadores. La innovación se dio tanto en los procesos netamente productivos como en lo que a gestión del trabajo refiere.
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